Desde que te fuiste del cotorro ando tan triste, si supieras que no tengo para nada voluntad todo lo veo empañado de tanto como he llorado. Ya no hay en mi pecho para el daño que me has hecho, te lo juro ni un chiquito de rencor... ten caridad. Cada vez te quiero más y yo sin tus caricias de vivir no soy capaz.
Volvé, mirá, volvé engáñame nomás no te molestaré con celos jamás. Vos serás como vos quieras para todas las mujeres y yo no pensaré si me engañás o no pero a mi lao volvé, volvéme a mentir o me matarás que de vivir sin vos no soy capaz.
No hay un desalmado que merezca ser odiado y olvidado como vos merecerías... bien lo sé... Pero yo no sabré odiarte porque nací para amarte. Sé que soy cobarde mas no puedo ni deseo hacer alarde de un orgullo que no siento... y para qué. Sé que ya no me querés que ya vivís con otra... pero así y todo volvé. |