(recitado) Viejo cordón de mi vereda... Paredón de suelas, tropezón de amor. Mientras nadie habla de vos mientras nadie te recuerda sos el costado que encierra, por derecha y por izquierda, un siglo de procesión. Sos la escolta sin barullo de un barrendero y su orgullo, de un trasnochado botón.
(canto) Duro, como el alma de un frontón sos un penal, de curdas y mosquitos, largo y pisoteado cinturón de una ciudad, que va creciendo a gritos. Si te habrás mamado de alquitrán, de pucho y celofán, de correntadas, panteón de rata enamorada que cruza sin mirar, el callejón.
Sobre el almanaque de tu piel corrió la miel, de trompos y monedas viejo cordón de mi vereda, la luna y el hollín te hicieron gris.
Contame un poco más, del tiempo aquél, en que el tranvía te afeitaba cuando la noche era un festín, de taco y de carmín, en la enramada. Hablame del zaguán, el verso aquél que se llevó la alcantarilla si en este mundo sin orillas el único peatón sos vos. |