Y fue una tarde, domingo grato, en la retreta de aquel pueblito que la gitana vio al paisanito y en sus ojazos brilló el amor... Cerca le dijo: “Si tú me dieras una moneda, yo te diré cuál es tu suerte... ¡Ay, si supieras!” Y al paisanito le dio a entender...
Yo sé que por ti suspira de amor quien te ama con toda su alma... Morena de ojazos negros que sufre por ti sin calma... Tú no entenderás... y triste se irá llorando tu fiel morena... Tendrás en tu pecho pena porque tu amor no vendrá....
Y muchas tarde, en la retreta, que indiferente el paisano estaba, la fiel gitana se le acercaba y emocionada siempre le habló... Dejó de verla cuando la amaba y el paisano buscó su amor, mas la gitana se fue del pueblo y en su secreto lloró el dolor... |