Larga noche de neblina salgo a vagar por las calles a enfrentarme con recuerdos de los malos y lo buenos. Te juro que no estoy triste, por cada copa de más tengo una pena de menos. Luna y estrellas murieron, el cielo se me ha perdido. Se me ha escapado del alma la cercanía de Dios. Sin embargo, no estoy triste, porque siempre me parece que estamos juntos los dos.
Me miran tus ojos grises, el viento juega en el suelo y me acaricia la cara todo el oro de tu pelo. Tu boca que ya no ríe está riendo otra vez y vuelve todo el pasado que nunca podrá volver.
Son cosas de la neblina de las copas y el recuerdo, milagro que trae la noche mientras la voy penetrando. Te juro que no estoy triste, la neblina cubre al mundo, nadie ve que estoy llorando. |