Una tarjeta temprano sin el membrete pueblero, recibí del gaucho Agüero en forma de invitación, y decía más o menos: “Lo invito a la comilona que festeja la Petrona, la viuda de Don Zenón”.
“No olvide, si está de paso, invitarlo a Don Ruperto el primo del Zaino Tuerto el que toca el acordeón. Y lo mismo le da aviso al manco de la chicharra de que traiga la guitarra del pardo Leguzamón”.
“No se olvide de la taba porque usted será el coimero, como invítelo al canchero el hermano de Jazmín; lo mismo le hago presente de que invite al “comesario” porque siempre es necesario su presencia en el festín”.
Ensillé mi “Mala Cara” y ajeno de toda duda llegué al rancho de la viuda camino del cañadón, cuando vide, de repente, de que era falsa la cira: “Afeitao y sin visita” regresé de un galopón. |