José Luis Roncallo

Nombre real: Roncallo, José Luis
Pianista, director y compositor
(5 octubre 1875 - 11 junio 1954)
Lugar de nacimiento:
Buenos Aires Argentina
Por
Juan Silbido

orteño, nacido el 5 de octubre de 1875, en el barrio de Montserrat. Su padre, oriundo de Génova era músico, ejecutaba piano y contrabajo. José Luis fue el segundo y único varón de sus tres hijos, una de las mujeres compuso y escribió varios tangos.

Desde temprana edad manifestó vocación musical, ejecutando piano, contrabajo y armonio; secundando a su padre, socio de la firma Rinaldi-Roncallo, fabricantes de pianos a manija, pianolas y organitos. Ambos armonizaban los cilindros de bronce cuyo mecanismo marcaba el compás de valses, mazurcas y posteriormente tangos. Tal labor exigía amplios conocimientos musicales.

Agreguemos que los pianos a manija matizaban las funciones de las pequeñas salas cinematográficas de aquella época, y eran utilizados además en locales de baile, en ocasiones envueltos con un colchón que atenuara sus ecos un tanto chillones. Los mencionados cilindros eran distribuidos por José Luis, tanto en nuestra ciudad como en el interior.

El joven Roncallo fue ahijado y discípulo musical de don Santo Discépolo, padre de Armando y Enrique Santos Discépolo.

Cumplió José Luis sus primeras armas musicales en teatros de zarzuela y sainete criollo. A los 17 años de edad presentó su primera orquesta clásica, actuando en los hoteles París y Español, restaurante Royal Keller y confitería Jockey Club; asimismo efectuaba incursiones en los ambientes que difundían música de tango.

A principios de siglo José Luis Roncallo contrajo enlace con la señorita Ernesta Sarcone, afincándose durante un par de años en la calle Ensenada 100 del barrio La Floresta; nació allí su hija Florinda Argentina, primogénita de una serie de siete.

En 1904 fue contratado en calidad de orquestador de un elenco de zarzuelas. Ello exigió su traslado a Rosario, ciudad donde residió durante cincuenta años. En la misma llevó a la partitura el tango “Nueve de julio”, según las circunstancias que referiremos. Actuaba en el local del hoy desaparecido Varieté Casino, un trío compuesto de piano, violín y bandoneón, dirigido por José Luis Padula. Éstos ejecutaban de oído, pues desconocían la escritura musical. En cierta ocasión estrenaron el ya mencionado tango de Padula; recibido con éxito, éste decidió publicarlo, solicitó a su amigo Roncallo que mientras lo ejecutaba procediese a escribirlo agregando armonía de la primer parte. Resonante difusión lograron las sucesivas ediciones, erigiéndose “Nueve de julio” en un clásico inolvidable.

Un tiempo antes, había escrito la partitura original de “El choclo”, pues Ángel Villoldo era un creador intuitivo, no sabía música. Asimismo, fue el que lo estrenó el 3 de noviembre de 1903, en el Restaurante El Americano de Buenos Aires.

Hacia 1926, Roncallo dirigía, en el Savoy Hotel de Rosario, un conjunto clásico formado por mujeres, eran diez ejecutantes aproximadamente. Esta fue una de sus últimas presentaciones, pues en 1929 lo afectó una parálisis casi total, sólo podía accionar la mano derecha. Postrado, aunque mentalmente lúcido, transcurrieron casi veinticinco años de su vida. Sus restos fueron inhumados en el cementerio de La Piedad de la ciudad de Rosario.

José Luis Roncallo poseía profundos conocimientos musicales, era sin exagerar un verdadero maestro cuya vocación procuró acrecentar en todo instante. Han heredado dos de sus hijos parte de esa vocación, uno, Eulogio, supo acompañar como baterista actuaciones suyas en el interior; José en cambio prosigue como ejecutante de clarinete en la ciudad de Rosario.

En agosto de 1955 evocóse por Radio El Mundo la personalidad de Roncallo, dedicando Francisco Canaro una audición en su homenaje, refiriendo anécdotas que ilustró musicalmente.

Finalizaremos esta biografía mencionando algunos títulos de sus composiciones. Tangos: “El purrete [b]” (1901), “El rosarino” (1904), “La cachiporra”, “El americano”, “La pavada”, “Revista”, “Guido”, “Paradas”, “El porteño”, “Ni fósforos”, “No crea rubio”, “Te pasaste”, “Che, sacámele el molde”, “La cuerda floja” y “Cuá cuá”.

Existen tres tangos inéditos que su nieta Susana Matilde Roncallo, luego de arreglarlos y agregarles letra, se comprometió a editar.

Publicado en el libro: Evocación del tango, Buenos Aires, 1964.