Por
Aníbal Marconi

otado de un estupendo registro de bajo barítono, Jorge Sobral es uno de los más altos exponentes de la generación de cantores inmediatamente posterior a la del cuarenta. Afinado, de buen gusto y luciendo una técnica vocal que delata su estudio lírico con el maestro Fermín Favero, es, sin duda, un excelente intérprete.

En plena juventud y con la dirección de su profesor, actuó en la Orquesta Infantil Favero, luego en la de Jorge Lavaller, después en el conjunto Los Ases y en la formación de Forti-Parodi, donde también estaban los cantores Luis Tolosa y Juan Carlos Cobos.

Su imagen está ligada a la televisión argentina, donde a sus dotes de cantor sumó una interesante labor de actor. Ejemplo de ello es su participación en el exitoso ciclo Yo soy porteño, que se mantuvo por varios años consecutivos en la pantalla de Canal 13.

Se inició en 1952 con la orquesta de Mario Demarco, grabando para el sello Pathe el tango “Mañana zarpa un barco”, que en el acople tiene el instrumental “Bienvenida”. Luego de “Pan”, de Eduardo Pereyra y Celedonio Flores, “Astilla” de Mario Demarco y Jacinto Alí, y el tango de Jaime Vila y Antonio Cantó, “Cuando yo me vaya”, entre otros.

En 1953 pasó a integrar la orquesta dirigida por Lorenzo Barbero, compartiendo los cantables con Roberto Florio. Al año siguiente actuó con la orquesta de Mariano Mores.

A partir de 1955 se incorporó a la orquesta de cuerdas de Astor Piazzolla, en la que permaneció cuatro años, dejando impresa su voz en los siguientes temas: “Azabache”, “Siempre París”, “Fuimos”, “Yo soy el negro” y “La tarde del adiós”.

En 1959 integró la compañía teatral dirigida por el actor Francisco Petrone participando en la obra La leyenda de Juan Moreira.

En 1961 partió de gira a Chile y Perú. Luego hizo varios temas, para la televisión, acompañado por las orquestas de Osvaldo Tarantino y Armando Calderaro y también repertorio criollo, acompañado por un conjunto de guitarras Los Platenses. Además del ya mencionado programa Yo soy porteño, protagonizó junto a las actrices Marilina Ross y Selva Alemán Buenos Aires 2040 y los principales programas musicales del Canal 13.

En 1973 es contratado para actuar en Porto Alegre, Brasil, en el Festival de Tango en el Mar, junto a Roberto Goyeneche, Alba Solis, Horacio Deval, Baffa-Berlingieri, Osvaldo Piro, Gloria y Eduardo, entre otros. Fue tanto el reconocimiento dispensado por el público que regresa en 1975 por una semana con Juan Carlos Copes, María Graña y el Sexteto Mayor. En el 76 recorre ese país con el espectáculo Una noche en Buenos Aires, por él dirigido, con la participación del Sexteto Mayor, luego del Sexteto Tango y la orquesta de Osvaldo Piro, junto a Roberto Achával, Las voces Blancas y Víctor y Mónica Ayos.

Como ya se dijo, su carrera de actor corre en paralelo con su labor vocal y es importante destacar su participación en una docena de películas en el país y en el exterior, compartiendo el cartel con figuras notables del cine. Entre otras destacamos:
El dinero de Dios (1959), Don Frutos Gómez (1960), Buenas noches, Buenos Aires (1963), María y la otra, hecha en España, allá por el 67.

Durante su trayectoria obtuvo varios galardones como: ganador del Festival de la Canción de 1965, finalista del Festival de Benidorm de 1967 (Valencia, España), Disco de oro en 1968 (Caracas, Venezuela). Gana el Premio Florencio Sánchez, al mejor director de espectáculos musicales, temporada 1973-1974 en Mar del Plata. Como cantor y cantante obtiene el Quinquela Martín de Oro en 1991 y al año siguiente el Premio Goya en Madrid.

En noviembre de 1969 resultó ganador del Primer Festival Buenos Aires de la Canción y la Danza, con el tango “Hasta el último tren”, de Julio Ahumada y letra de Julio Camilloni, relegando al segundo puesto la famosa “Balada para un loco”, de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer.

En 1993 grabó un disco compacto interpretando el papel de Juan Perón, en la ópera Evita, del maestro Andrés Pedro Risso, y encarnó exitosamente papeles protagónicos en las óperas Amalia, Lola Mora y Alfonsina, del mismo autor. La soprano Marcela Ríos fue la figura principal femenina en las tres.

En 1995, durante cinco meses, se presentó en el Teatro On the Square, con el espectáculo Forever Tango, de la ciudad de San Francisco, California, Junto a los bailarines Mayoral y Elsa María y la cantante Marcela Ríos.

A su regreso y hasta la actualidad, actuó en diferentes escenarios porteños, como: El Viejo Almacén, en su reapertura, el Café Malher, el Café Orión de Mar del Plata, y en el nuevo Caño 14 en el barrio de la Recoleta de Buenos Aires.

El 25 de mayo de 2000, actuó en el Festival de Tango de Alcantarillas, en Murcia, y, aprovechando su estadía en España, grabó en Madrid dos compactos, con el maestro Dioni Velázquez.

En su dilatada carrera llevó al disco más de trescientos temas, de los que destacamos las grabaciones realizadas con la orquesta del pianista Juan José Paz, donde entre otros, registra el premiado “Hasta el último tren”, su tema “Che Caracas” y una curiosa versión de la milonga de José Larralde “El porqué”.