Miguel Padula

Nombre real: Padula, Miguel
Bandoneonista, compositor y letrista
(30 enero 1919 - 2 enero 1960)
Lugar de nacimiento:
Pergamino (Buenos Aires) Argentina
Por
Néstor Pinsón

ació en Pergamino, provincia de Buenos Aires. Pese a que llevan el mismo apellido, no tiene parentesco alguno con José Luis Padula, el creador de “Nueve de julio”.

Su primer conjunto propio lo armó para debutar, en 1937, en LR4 Radio Splendid. Luego pasó a otras emisoras y, en ese mismo año, realizó grabaciones para el sello Victor.

En el libro de Horacio Ferrer, podemos leer que la suya fue una orquesta de estilo intrascendente y bien lo sabría, pues tuvo la inquietud de enriquecer el sonido de sus tangos con la inclusión de un pistón, un violonchelo y un clarinete.

Abandonó en los años cuarenta para dedicarse a la enseñanza. Si bien existen unos cuantos tangos dedicados al fútbol, nadie como Padula insistió tanto en esa temática, también hizo varios relacionados al turf.

Logró un éxito que perduró por muchos años, el vals “Amor y celos”, que tuvo dos letras, una de él y otra de Alfredo Faustino Roldán.

Otros títulos: “Miserere”, letra de Francisco Gorrindo, “República”, “Quedé penando” (estilo) y “Sin amparo” (vals), con Nicolás Trimani, “Ahora me quiere una vieja”, “El milagro de la virgen” y “Pena gaucha” con Cipriano Pérez, “Che Faustino” con Francisco Lío, “Locuras” con Arturo Lespés, “Lamento de mujer” con José Fernández, “Los besos de mi madre” con Francisco García Jiménez, “Dos años a la Marina”, “Lejos de mi rancho” (ranchera) y “Pibe” (vals) con Alfredo Roldán, “No me mientas”, entre muchos otros.

También fue pianista, por breve tiempo, de los conjuntos de Anselmo Aieta, José De Caro y de su hermano Emilio De Caro.

En cuanto a su vena futbolista: “El Mortero del Globito”, dedicado al goleador Herminio Masantonio, jugador del club Huracán, con letra de Francisco García Jiménez; “Lemita”, por el pequeño arquero de San Lorenzo al que llamaban «Mickey»; “Muchachos yo soy de Boca”, (letra de un amigo suyo hincha de Huracán); “Cabecita de oro”, por el delantero de Boca Juniors Roberto Cherro; “Cortina metálica”, por el arquero de Racing Club, Botasso; “La fiera”, por el temible goleador de River Plate, Bernabé Ferreyra; “El rojo bravo” por el jugador de Independiente, Oscar Sastre; “Campeones del 33” por el campeonato ganado por San Lorenzo de Almagro, “Con los colores del cielo” con letra de Francisco Laino; “El fortín de Villa Luro” con José Fernández, cuando Vélez Sarsfield contaba con una pequeña cancha en la calle Basualdo del barrio de Villa Luro.

En resumen, no fue un músico destacado pero sí un compositor prolífico, que merece ser rescatado del olvido con esta breve semblanza.