Por
Horacio Loriente

iendo niño ya trasuntó su pasión por el canto. De pantalón corto se desempeñaba como estribillista de la orquesta de Américo Pioli. Lo adornaba una gran simpatía. En abril de 1932 interviene en un concurso en Radio Westinghouse en el que se impone Enalmar De María. Cinco meses más tarde canta en CX 46 Radio América con los guitarristas Canessa y Remersaro y también en el «Salón de Harte Ateniense». Al año siguiente es el vocalista de la Típica Los Ceibos formada por Jorge A. Puente (piano), Silvio Bloes y Míguez (bandoneones) y José Marotti (violín) en la onda radial de CX 12 Radio Oriental.

Su barra de amigos del Vaccaro y otros cafés cercanos a la Estación Goes propician una función de beneficio para facilitarle el viaje a Buenos Aires que se realiza en el Cine-teatro Avenida, ubicado en la Avenida San Martín 2481.

Señalaba con total firmeza Miguel Ángel Manzi que, en Buenos Aires, la primera orquesta en que cantó fue la de José y Luis Servidio en varias radios. Espíritu inquieto, lo encontramos por entonces en el conjunto de Lurati-Tobía en el Tupí Nambá Nuevo, suntuoso café sobre la Avda. 18 de Julio, en Montevideo, que todavía se añora; realiza una gira por Brasil y en diciembre de 1933 está en Buenos Aires, como solista en LR3 radio Nacional.

En su primera etapa montevideana se presentaba como Carlos Porcal y fue en Buenos Aires que nació el nombre artístico de Carlos Roldán. Recorre el interior argentino con sus guitarristas, teniendo como cuartel general la ciudad de Buenos Aires.

Promediando 1937 —después de haber realizado una temporada en LR9 Radio Fénix— pasa a radio Belgrano, con cinco guitarras de acompañamiento. A fines de 1938 tiene la oportunidad de cantar a dúo con Mercedes Simone con el marco de acompañamiento de la Típica de Pedro Maffia.

En febrero de 1939 pasa a ser Carlitos Roldán figura trascendente en un memorable ciclo por Radio Belgrano que libretaba el gran poeta Homero Manzi, llamado El tango de oro. Lo respaldaban conjuntos típicos, comenzando por Roberto Zerrillo, Antonio Sureda y Roberto Firpo, entre otros.

Con el autor de “El amanecer” en especial se consagraba como una de las voces trascendentes de nuestra música popular. Quién había surgido imitando a Magaldi, aportaba una personalidad distinta, más acorde y aproximado a quién fuera —y es— la voz máxima del género: Carlos Gardel.

Intercala sus presentaciones con giras por el interior argentino y escapadas a Montevideo.

Las actuaciones de Carlitos con Roberto Firpo datan del año 1940. Ya avanzado el año siguiente, se produce el alejamiento de los cantores de la orquesta de Francisco Canaro, Emesto Famá y Francisco Amor para encabezar una nueva orquesta. Inmediatamente Canaro apalabra a Carlos Roldán y realiza un concurso para designar otro cantor. En el mismo triunfa Eduardo Adrián. La primera placa que graba nuestro compatriota es el vals festivo de Rodolfo Sciamarella “La vida en mil gramos”. Era el 28 de octubre de 1941.

Pero, en ese año 1941 y antes, se había producido otro acontecimiento que se hace necesario señalar. Una grabación especial de Roldán con la orquesta de Osvaldo Fresedo de la milonga “Negra María” de Lucio Demare y Homero Manzi, el 10 de octubre, que se redujo a eso, ya que no se produjo ninguna actuación en público.

La etapa con Francisco Canaro permite el amplio lucimiento del cantor y del actor en las sucesivas comedias musicales de aquella época, a partir de Sentimiento gaucho, Buenos Aires de ayer y hoy y Dos corazones. En mayo de 1945 se desvincula de Canaro, retomando fugazmente el 15 de setiembre de 1947 con una única grabación fonográfica: el tango de Canaro, Mores y Pelay “Yo sólo sé”.

Después de alejarse de Canaro en 1945, Carlos Roldán encabeza una orquesta típica dirigida por el excelente pianista José Pascual, autor del famoso tango “Arrabal”, que tuvo efímera duración, debutando en CX30 Radio Nacional, de Montevideo.

Deviene luego una etapa montevideana, donde se presenta sucesivamente con la típica de Emilio Pellejero, solista, con Romeo Gavioli y Hugo De Carlo, retornando a Buenos Aires convocado por Francisco Rotundo en 1949.

En la década del 50, es vocalista de Roberto Caló (1952/1953) y Miguel Caló (1956). Resultaría tedioso señalar fechas de las grabaciones montevideanas, pero los nombres de los directores: Donato Racciatti, Luis Caruso, Hugo Di Carlo, Cecilio Duarte, Julio Arregui.

La comedia musical uruguaya lo tuvo también como destacado protagonista. En El nombre más lindo del mundo (1947), Muchachos que peinan canas (1957) y Lindo tiempo aquel de ayer. Corresponde destacar que además de cantar se desempeñaba con gran solvencia como actor. El cine argentino también hizo lugar a Carlitos. En 1942 Vidas marcadas, en 1947 Buenos Aires canta.

Su vida transcurrió vertiginosamente. Como a tantos artistas que pagaron tributo a las madrugadas, las copas y la vida bohemia, Belarmino Porcal, así es su verdadero nombre, nacido el 31 de diciembre de 1913 en el barrio La Comercial (donde actualmente una calle lleva su nombre) dejó este mundo en Buenos Aires el 16 de junio de 1973. Sus restos fueron repatriados por iniciativa del entonces Presidente de AGADU, Antonio Cerviño y recibieron sepultura en el Panteón Social de dicha entidad.

No ha sido todo cuanto puede expresarse de una figura tan importante y querida. Es acaso un esbozo de parte de su carrera para que quienes no tuvieron el privilegio de verlo y tratarlo tengan una idea del gran artista que fue.

Originalmente publicado en el libro Ochenta notas de Tango. Perfiles Biográficos, Ediciones de La Plaza, Montevideo 1998. Auspiciado por la Academia de Tango del Uruguay.