Emilio Brameri

Nombre real: Brameri, Emilio Dionisio Juan
Seudónimo/s: Corso D’Acapo / Germinal Redoma
Pianista, violinista, acordeonista, director, compositor y arreglador
(18 marzo 1905 - 27 enero 1981)
Lugar de nacimiento:
Buenos Aires Argentina
Por
José Barcia

acido en el barrio de Barracas, de la ciudad de Buenos Aires, fue hijo de Carlos y Magdalena Fossa. Su padre era fabricante y arreglador de acordeones y, apenas con doce años de edad, su padre decidió que lo acompañase a un taller de afinación y compostura de instrumentos musicales, donde concurriría habitualmente. El pibe quedó impactado y comenzó a entrar en contacto con su destino.

Y fue su padre quien lo inició en la ejecución del instrumento, en el cual se afianzó más tarde como autodidacta. Poco tiempo después lo ayudó como arreglador y afinador de acordeones. Se afirmó en la música cuando lo inscriben como alumno de violín, a su pedido, en el Conservatorio Montes de Oca, vecino a la iglesia de Santa Lucía, donde tiene como profesor al maestro José Porcallas.

En diciembre de 1922 alcanzó su profesorado, tenía sólo 17 años. Dueño de una fuerte vocación, no extrañó que a los 14 años compusiera su primer tango: “Zorro viejo [b]” (no confundir con el homónimo de Alfonso Lacueva), luego surgieron una larga serie de títulos, no sólo tangos sino también valses, rancheras y unas ochenta partituras para revistas musicales.

Por su cuenta estudió piano y formó parte de un trío en el que también estaba Luis Bernstein, fue para presentarse en el Salón Zamorano de la calle Independencia al 1000.

Al margen de la música, tuvo tiempo para su pasión por el fútbol, así fue que en la década de 1920 cuando aún no existía el profesionalismo, formó parte del primer equipo de Racing Club en algunos partidos —para los investigadores fue la época de Natalio Perinetti, Zumelzú, Pedro Ochoa y otros—, también pasó por Boca Juniors y Ferrocarril Oeste. Pero comprendió que su trabajo era la música.

Estuvo empleado en Casa América, de instrumentos musicales, en la Avenida de Mayo, y también en la fábrica de rollos para pianolas Pampa, donde registró más de mil temas.

Hacia 1930 se vinculó a la RCA-Victor para integrar el Trío Los Nativos, feudo de Renzo Massobrio y Juan Caldarella, pero para las grabaciones no faltaba algún músico de fuste agregado —como el caso de Elvino Vardaro, entre otros—. También en esos momentos transitó por el conjunto de jazz de Raúl Marengo y por los famosos muchachos dirigidos por Raúl Sánchez Reynoso, La Santa Paula Serenaders.

Y llegó su momento con el tango integrando las orquestas de Francisco Peña, Arturo Bernstein, Francisco Canaro, Anselmo Aieta, pero con la peculiaridad que en todas permaneció poco tiempo. Aunque lo mejor vino después, cuando alrededor de 1944 estuvo al frente de la formación musical que acompañaba las presentaciones de Charlo, de Sabina Olmos y, a partir de 1948, de Mercedes Simone.

Paralelamente, colaboraba con empresas editoriales como la de Julio Korn y también EDAMI, desde 1944 hasta 1963. Su actividad es intensa, pues al mismo tiempo, lo requirió Carlos Di Sarli —como arreglador—, con quien permanecerá más de quince años hasta el fallecimiento del maestro. Mucho tuvo que ver con su estilo inconfundible.

Desarrolló, asimismo, una variada carrera como director musical en teatros. Fue autor de un método de estudio teórico práctico del acordeón, editado por primera vez en el año 1936 y de otros textos posteriores sobre el mismo tema. Fue director del Conservatorio IMA. En los últimos años, siguió con su amor a la música dictando clases en la Academia de Música de Avellaneda.

Como compositor, citaremos primero los cuatro tangos que le registró Carlos Di Sarli: “Motivo sentimental”, “Tus labios me dirán” (con letra de Héctor Negro), “Siempre más” (con letra de Juan Andrés Bruno) y “Chimentos” (con letra de Emilio De Grey). Otros títulos son: “Diferencias” (con letra de Carlos Bahr), “Minuto a minuto” y “Entre dos tormentas” (con letra de Manuel Meaños), “De mis tiempos de cantor”, “Soy porteño y varón” (con Alfredo de Franco), “Mañana por la mañana” (con Juan García), “Vos lo quisiste”, “Viento en contra”, “Donde está tu voz”, “Virgen mía”, “Así te conocí”, “Pibe”, “La encrucijada”, “Ay de mí [b]”, “Tango en swing”, “Oigo tu canción” y “Póker de ases”, éste dedicado a los cuatro músicos elegidos por el público en un concurso: Julio y Francisco De Caro, Pedro Maffia y Pedro Laurenz.

Agradecemos al sitio Acordeonisima.com por la foto.
Extraído del libro Tangos, tangueros y tangocosas, Editorial Plus Ultra, Buenos Aires: 1976.