Tito Landó

Nombre real: Cacciatore, Néstor Gilberto
Cantor
(8 mayo 1934 - )
Lugar de nacimiento:
Buenos Aires Argentina
Por
Néstor Pinsón
| Abel Palermo

ació en Buenos Aires y, desde muy chico, demostró tener una fuerte personalidad. Cantó de pibe en los actos escolares y abandonó los estudios para emplearse en un comercio, soñando ser cantor.

Sin dejar su empleo, apareció con el seudónimo Carlos Caccia, en breves presentaciones, en los escenarios de famosos locales: Tango Bar, La Armonía y en diversos clubes de barrio. Tenía 15 años, pero esto no sorprendía a nadie por aquella época, ya hubo otros que comenzaron tan jóvenes como él: Alberto Podestá y Roberto Rufino.

Con la decisión tomada y con mucha fe en sus posibilidades, salió a buscar trabajo con un acetato en la mano, registrado en alguna de las varias grabadoras particulares que entonces existían. Se interesó Francisco Canaro, pero el cantor no aceptó pues su meta era ser cantor solista. Con Alfredo Gobbi sucedió lo mismo y la plaza fue ocupada por Carlos Almada.

Tuvo una circunstancial presentación en LS10 Radio Libertad, acompañado por guitarras. Pasan los meses y, a comienzos de 1954, Gobbi insistió y esta vuelta acepta, resignando por un tiempo su aspiración de solista. Desconocía, por supuesto, que los cuatro años junto a Gobbi iban a constituir el tramo principal de su carrera.

Tras varios ensayos debutó en los bailes del club Boca Juniors. Ya era Tito Landó, ocurrencia del director para sentir de alguna manera nuevamente cerca suyo a un gran amigo fallecido tempranamente, el bandoneonista Tito Landó recordado por su actuación en el sexteto de Carlos Di Sarli —entre 1928 y 1932—, y que dejó dicho conjunto para prenderse en la fracasada intentona de Francisco Fiorentino y su orquesta por Europa.

Debutó en el disco en junio de 1954. Por unos meses tuvo de compañero a Jorge Maciel, que al alejarse fue reemplazado por Alfredo Del Río.

La orquesta se presentó en LR1 Radio El Mundo y, en aquellos días, fue convocado al servicio militar, en el arma naval, teniendo como destino el Comando en Jefe, motivo por el cual pudo seguir actuando en el horario de 13 a 13:30 horas los martes y jueves, eso sí, con el uniforme correspondiente.

También incursionaron en LR4 Radio Splendid. El trabajo fue intenso y notable la repercusión en la desaparecida Richmond de la calle Esmeralda. Además cumplieron el recorrido habitual por los locales de mayor predicamento en su tiempo.

Un allegado a Troilo, José Tiscornia (El Chino), nos comentó que a Pichuco le gustaba mucho Tito Landó, de modo especial sus interpretaciones de “La última curda” y “Qué fácil es decir”. Destacaba su fraseo, su clara dicción y el color de su voz, que se adaptaba tanto a una letra dramática como a otra sentimental o romántica.

Poco tiempo después del último registro con Gobbi, se retiró de la orquesta, previo breve paso por el conjunto de Celso Amato, donde se encontró con su colega Héctor de Rosas, y retornó a la confitería Richmond para incursionar en el género melódico. Así registra dos temas —transformado en Rubén Cortez—, y acompañado por un conjunto a cargo de José Carli.

En 1962, el cantor Roberto Mancini le ofreció integrar un cuarteto vocal de su creación y con su dirección. Allí se sumaba a Osvaldo Ramos, a Luis Tito Rivera y al guitarrista Norberto Pereyra, también en su momento intervino Oscar Ferrari. Tuvieron actuaciones en televisión, en locales varios e intervinieron en un film del prolífico Enrique Carreras, Los viciosos (1962), pálida versión del submundo de la droga.

La carrera de Tito entraba decididamente en un segundo plano. Locales de segundo nivel, bares y algunas cantinas lo reciben. Cantaba para sacarse el gusto nomás.

A fines de la década, participó de un disco larga duración con la orquesta dirigida por Mario Canaro para el sello Magenta. Interpretó en el mismo cinco temas. Su última incursión discográfica la cumplió en Colombia, en 1975, cuando fue contratado para unas presentaciones, con el acompañamiento del bandoneonista Walter Ríos. Allí deja dos grabaciones más para completar su discografía.