Miguel Osés

Nombre real: Osés, Francisco Miguel
Letrista, autor teatral, critico, periodista y político
(4 octubre 1884 - 8 octubre 1928)
Lugar de nacimiento:
Argentina
Por
Ricardo García Blaya

ste hombre de letras, hijo de padre navarro y madre vasca —hasta hoy un auténtico desconocido—, tuvo el raro privilegio de participar en la creación de un clásico, el tango “A la gran muñeca”, sin duda, una página mayúscula del género, que lleva música del español Jesús Ventura, un compositor y director musical de obras teatrales del llamado género chico, muy reconocido en su época.

Lo hizo como autor de una letra que, paradójicamente, casi no fue cantada salvo unas pocas excepciones. Tanto es así, que de las más de cincuenta versiones comerciales que tengo, en sólo tres se interpretan sus versos, más una toma radial de Libertad Lamarque.

Sin embargo, esto no fue óbice para que Osés figurara en todas las etiquetas de los incontables discos que atesoraron ese bello tango en forma instrumental y, de ese modo, consagrar su nombre para siempre en nuestra música ciudadana, a pesar que no se conoce de él ninguna otra obra.

Curiosamente, tampoco sabemos que existan otros tangos compuestos por Jesús Ventura. Es un caso notable, estamos en presencia de dos autores que colaboraron en el mismo y único tango que realizaron y, que además, se convirtió en uno de los grandes hitos del género.

Gracias a la información brindada por Nicolás Testa, bisnieto de Osés, supe que don Miguel fue socio fundador de la Sociedad Argentina de Autores Dramáticos.

Y esto no fue un hecho casual, el teatro fue su gran vocación. Fue autor de la comedia El astillero y de la revista musical A la gran muñeca, que fuera estrenada en el Teatro Buenos Aires, el 1 de agosto de 1919 y en cuyo desarrollo, la cancionista Manolita Poli estrena el tango homónimo.

Además, me informó sobre la actividad periodística de su bisabuelo, que fue intensa y variada. Fue crítico de teatro y colaboró en diarios y revistas de la época, como: Caras y Caretas, P.B.T., el Hogar, Mundo Argentino, y fue director del diario Última Hora, entre 1924 y 1926. También realizó distintas colaboraciones en La Vanguardia y en La Novela Semanal.

Nuestro recordado amigo Orlando del Greco, lo recuerda en su libro Carlos Gardel y los autores de sus canciones, editado por Héctor Lucci, refiriéndose a un shimmy que grabó El Zorzal:

El crítico y autor teatral Miguel F. Osés dijo en Mundo Argentino del 2 de enero de 1924, respecto a la popularidad de este fox-trot: «Con la opereta italiana, la compañía Bertini-Gioana logró imponernos algo: un shimmy de “La danza de las Libélulas”, de Franz Lehar, que aún hoy nos los sirven hasta en el desayuno. En una noche se le llegó a ejecutar en la capital, 1165 veces por las orquestas, bandas y cuanto aparato musical existe en Buenos Aires. Sin mencionar las de las transmisiones radiotelefónicas».

Por último, Nicolás me confesó que todo lo que sabía de Osés se lo había contado su abuelo —hoy fallecido—, y que siempre le había llamado la atención, que no hubiera nada escrito sobre él. Ese fue uno de los motivos por el cual me arrimó esta preciada información con la esperanza de su publicación.

Por último, me redondeó la multifacética personalidad de su bisabuelo al mencionarme su actividad política. Así me enteré que fue afiliado al viejo Partido Socialista y, en su representación, fue elegido concejal en Lomas de Zamora, en el año 1916.

Para terminar esta breve evocación del poeta, pasaré a mencionar las tres versiones cantadas que conozco de “A la gran muñeca” y la toma radial, más una grabación que me pasaron, de la cual no tengo ningún dato y no sé si es comercial.

Primero, la más conocida, la de Jorge Omar con la orquesta de Francisco Lomuto, en 1936, para el sello Victor; luego la de Roberto Arrieta con Miguel Caló, en 1948, para Odeon; por último, la del dúo de Carlos Soler y Javier Di Ciriaco, con la Orquesta Típica Argentina dirigida por Jorge Arduh, en 1999, para Diapasón.

La toma radial es de Libertad Lamarque, en el programa de Jabón Federal en Radio Belgrano, a principios de la década del 40. Hace unos años, Bruno Cespi me grabó una cinta con otra versión de la orquesta de Jorge Arduh, más antigua y más breve, que pareciera estar cantada por un dúo o bien es un play back, con la voz de Alberto Del Valle.

Hasta aquí llegamos, con el deseo compartido con su bisnieto, de rescatar del olvido a Miguel Osés, tratando de cumplir una vez más, con la política reivindicativa hacia lo héroes olvidados de nuestra cultura popular que nos propusimos cuando fundamos Todo Tango.