Carlos Hernani Macchi

Nombre real: Macchi, Carlos Hernani
Violinista, flautista y compositor
(1878 - 13 julio 1929)
Lugar de nacimiento:
Argentina
Por
Ricardo García Blaya

o tenemos datos fehacientes sobre el lugar y fecha de nacimiento, pero algunos de los autores consultados afirman que fue en Buenos Aires, en 1878.

Su primer instrumento fue el violín, su hermano mayor le dio los primeros conocimientos. Juntos organizaron, a fines del siglo diecinueve y principios del veinte, con la colaboración del flautista Luis Teisseire, -el compositor de “Entrada prohibida”- y algún guitarrista ocasional -según Héctor Ernié, uno pudo haber sido Eusebio Aspiazú (Cieguito)- una orquesta que animó bailes en patios y cafetines aledaños al Mercado de Abasto. Algunos autores mencionan también, la participación del violinista Julián Urdapilleta.

Al poco tiempo, cambió el violín por la flauta y, en 1910, pasó a integrar la orquesta de Domingo Santa Cruz, para tocar en el Café La Morocha. Era un cuarteto que se completaba con Alcides Palavecino (violín) -algunas noches con Julio Orioli de reemplazo- y Juan Santa Cruz —hermano de Domingo— (piano). Al director, le dedicó su tango “Santa Cruz”, que fue retribuido por éste con otro titulado “Hernani”.

Dos años más tarde, integró la formación de Juan Maglio (Pacho), en el escenario del Café La Paloma con un extraordinario suceso. A raíz del mismo, fueron contratados para grabar en el sello Columbia, convirtiéndose en la Orquesta Típica Criolla Juan Maglio Pacho, que en realidad era un cuarteto, completado con José Bonano (Pepino) (violín) y Luciano Ríos (guitarra de 7 cuerdas).

En 1913, se separó de Maglio para formar con Bonano (violín), Leopoldo Thompson (guitarra) y Juan Manuel Firpo (bandoneón), el Cuarteto Típico Criollo La Armonía. Cuando se disolvió el cuarteto volvió a actuar con Pacho, hasta cerca de 1920.

Paralelamente, desarrolló una amplia labor de docencia y asistencia a otros músicos, llevando al pentagrama numerosas obras de colegas iletrados en la notación musical y enseñando en su domicilio todos los instrumentos de la orquesta típica.

Hacia el final de su vida escribió un importante método de bandoneón (editorial Balerio y Bonini, 74 páginas) con transcripciones de Czerny, Clementi, Chopin y otros.

Fue maestro, entre otros, de Manuel Aróztegui —compositor de “El Cachafaz”— y amigo íntimo de Eduardo Arolas. Fue Macchi quien llevó al pentagrama en 1909, “Una noche de garufa”, el primer tango de El Tigre del Bandoneón. Lo mismo ocurrió en 1912, con la ópera prima de Agustín Bardi, el tango “Vicentito [b]”, cuando éste todavía no sabía escribir música.

Si bien sus títulos tuvieron cierta repercusión, ésta sucedió exclusivamente en su tiempo, no obstante, fue un compositor enjundioso.

Entre sus muchas obras podemos citar: los tangos “Amanda”, “Andresito”, “Anita”, “Buen amigo [b]”, “Curupaity”, “Chacabuco”, “Don Quijote”, “El clásico”, “El fierrazo”, “El gracioso”, “El impertinente”, “El Maldonado”, “El Paisanito”, “El reservado”, “El rey de la copa”, “Gente fina”, “La bruja [c]”, “Ladiate”, “La montaña de las brujas”, “María Angélica”, “Meté tiza”, “Neutral”, “Olivos”, “Pepino”, “Primer agua [b]”, “Puro brillo”, “Sacale el jugo”, “San Isidro”, “Sarita”, “Un boleto a ganador”, “Villa Crespo”; los valses “Carmencita”, “Dulce ilusión”, “Emilia”, “Jirones del alma”, “Lía”, “Lo pensaré”, “María Luisa”; la marcha two step “Fleur d'amour”; las polcas “Buenas noches”, “Dolce sorri”, “Ingrata”, “Rosas de primavera”; las mazurcas “Adelina [b]”, “Gotas de oro”, “Hojas secas”; los estilos “Amor campero”, “Hora triste”, “María [c]”, “Mis lágrimas [b]”; la vidalita “A mi madre [e]”; el gato “El chiripá”; la zamacueca “La pueblera”; la canción “Nocturno a Rosario [b]” y el aire nacional “La querencia”.

Algunas de sus obras las firmó con el seudónimo M. Hernani como, por ejemplo, “El trovador [b]”, trascripción para bandoneón de una fantasía sobre la ópera homónima de Verdi.

Falleció a los cincuenta y un años a causa de un paro cardíaco.