Por
Jorge Palacio (Faruk)

sta historia comienza con un breve relato sobre su padre: Pedro Díaz nació en Extremadura (España) y a los dos años arriba a la Argentina, donde sus padres habían decidido instalarse, eligen la ciudad de Bahía Blanca.

Pedro gusta de la guitarra y el canto y es a mediados de la década de los treinta que forma un terceto con dos amigos, uno de ellos maestro de canto encargado de armonizar las voces. Con un repertorio tanguero se largan a recorrer ciudades, obtienen una soberbia mishiadura y regresan a Bahía. Se hace solista y cantor nacional cuando incorpora temas folclóricos, actúa en clubes de barrio y da un pequeño salto en su carrera cuando debuta en radios locales.

Mejora su economía y se casa con una hija de españoles, deciden anclar en Buenos Aires. Busca trabajo y lo encuentra en los varietés, entonces tradicionales, del Balneario Municipal. Se domicilian a metros de una esquina tanguera, Corrientes y Paraná, y allí arriba, luego de dejar el hospital Penna, la hija esperada, Marina Juliana.

Con su trabajo de artista, no de nivel estelar, pudo mantener a la familia hasta que la hija fue adolescente. Por entonces llegaron momentos difíciles y acepta trabajar como encargado de un puesto de frutas y verduras, para ello deben volver a Bahía Blanca. Pedro, después del trabajo tiene tiempo para seguir en lo suyo, cantar, y lo hace donde puede por puro gusto y para ganar un dinero más.

La piba no deja de ir a presenciar sus actuaciones, es así que le pica el bichito y en casa canta tangos. Las amigas le proponen presentarse en un concurso radial, pero de temas folclóricos. La convencen, pero no gana, aunque llama la atención de Aníbal Vitale, director de una orquesta importante de la ciudad que le propone actuar en su conjunto. La colaboración dura nueve años, ínterin en el que Gloria se casa, tiene un hijo, se separa y tiene un problema de tiroides que afecta su voz.

Abandona el tiempo necesario, pero una vez recuperada debe trabajar para poder mantenerse. No le resulta fácil. Todo lo contrario. Por fin, gracias a un contacto, llega a Grandes Valores del Tango, el popular programa de Canal 9 de televisión. La prueba el pianista Armando Cupo y canta “Barrio pobre” y “Lágrimas de sangre”. La aceptan para el tradicional concurso semanal donde se presentaban tres cantores y se elegía uno que pasaba a una rueda posterior. No gana, pero su contacto consigue que la productora la incluya en la ronda siguiente. Y entonces si, el jurado la votó por unanimidad, con los aplausos de un público de pie. Debía ganar y ganó.

Hugo Del Carril, que por esa vez ofició de presentador, le propuso ir al Teatro Alvear y realizar una prueba ante Mariano Mores. Así lo hizo y luego de los ensayos es aceptada y actúan por Radio El Mundo, Mariano dirige su Orquesta Lírica Popular, Gloria comparte su actuación como invitada junto a Marga Fontana. La escucha Osvaldo Pugliese y le propone una prueba, en ella canta “Gloria”.

Ir con don Osvaldo le conviene para conseguir una mejor posición en el ambiente y para aprender en una orquesta bien tanguera. Televisión, clubes, escenarios teatrales, etcétera. Pero no era la orquesta ideal para ganar el dinero que necesitaba.

Roberto Giménez, autor de “Lágrimas de sangre”, dirigía un local tanguero y estaba reconocido por la buena versión que Gloria había hecho de su tango, la llamó para suplantar por tres días a Aída Denis, pero cuando ésta regresó optó, tras la buena acogida de aquella, por presentarlas a ambas.

La buena racha de trabajo continuó en La Casa de Carlos Gardel, regenteada por Virgilio Machado Ramos, nuevamente, ya entre las figuras destacadas, en Grandes Valores desde 1972 a 1976, veranos en Mar del Plata, luego giras que abarcaron todo el país como también por Uruguay, Chile, Paraguay y Brasil. Y en el año 1990 integró una embajada musical que por varios meses se presentó en España.

Llegó al disco por primera vez en 1973, con doce temas para el sello Odeón y acompañada por la orquesta de Luis Stazo. Al año siguiente otra colección: Alma, Corazón y Tango con Carlos García en algunos temas y en otros con las guitarras de Roberto Grela. Otro en 1976, Tangos de Seda y Percal, sello Embassy, donde alternativamente es acompañada por los conjuntos de Luis Stazo, José Basso, Armando Pontier, Leopoldo Federico, Florindo Sassone y Raúl Garello. En 1977 aparece Gloria Díaz For expor”, nuevamente con Luis Stazo.

En 1978 para el sello Tangos de Lujo, diez son los títulos con la orquesta acompañante de Armando Pontier. Ese mismo año sale a la venta Valses Famosos, donde se alternan en las guitarras de José Canet y Carlos Peralta. El año no tiene fin para la aparición de nuevos discos, así siguen Juan Porteño, en todos los temas con José Canet, Nostalgias del Tiempo Lindo, todos los temas con Roberto Grela, Luna de Arrabal, esta vez alternándose Grela, Canet y Peralta. Dos temas más con Armando Pontier y en 1979 para el sello RCA-Victor, con la orquesta de Leopoldo Federico: Gloria en R.C.A., sumando algo mas de 120 títulos, fue su etapa prolífica, más adelante registró nuevos temas aunque sus actuaciones lentamente se fueron raleando.

No se parece a nadie, a ninguna otra voz de mujer. Ella, con la más intensa fidelidad describe sus temas penetrando en lo más hondo de sus versos. La ductilidad de Gloria permite que nos haga creíble el patetismo de “Un infierno”, la descripción barrial de “Almagro”, la ternura de “Rosas de abril”, la gracia de “El que atrasó el reloj” y la evocación melancólica de “Tres esquinas”.