-CATRE Y PARAISOS-

rolandomoro 473 17/10/2017 09:11:57
“LOS POCILLOS”
Mario Benedetti (1959)
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rolandomoro 473 4/2/2018 09:52:52
-EL AVISO-
rolandomoro 473 4/2/2018 09:53:24
Octavio gustaba escuchar los relatos de sus abuelos, narraciones que pivotaban de mito en mito.
- El Aguaribay es un árbol embrujado pues sus frutos alimentan a los zorros buenos y malos, en cambio el Ñandubay alimenta los hermanos ñandúes y sus charabones.
rolandomoro 473 4/2/2018 09:53:58
-La abuela -correntina -de nombre Dionisia en cambio, temía visceralmente a las Poras y aparecidos. Los relatos agolpaban el tiempo, especialmente en días de lluvia cuando las tardes se prolongaban demasiado y ella iba transitando todo aquello que había aprendido en su niñez, por tradición oral de sus abuelos allá en Loma Corá de donde era originaria. Solo se detenía en la descripción del señor de la muerte, quien producía en ella un temor casi infinito que conjuraba con la santa señal de la cruz, aferrando firmemente a un crucifijo que pendía de su cuello.
rolandomoro 473 4/2/2018 09:54:41
En las mañanas - muy temprano- debía alimentar a las gallinas con maíz pisado al llamado de pi-pi-pi. Desde la altura ganada en sus diez años se sentía un cacique legendario al observar las aves, las cuales desde el suelo miraban deseosas el alimento que les ofrecía. Luego abrir el portillo y soltar los chivos, quienes presurosos salían campo adentro al comenzar la jornada, animal tras animal ganaban aquel campito libres de todo impedimento.
rolandomoro 473 4/2/2018 09:55:25
Cumplido todo ello recién se dirigía a la cocina donde la abuela ya tenía preparado su desayuno, de cocido con leche, tortas fritas y maní tostado. El abuelo en tanto, apuraba su mate cerca del fogón, algún charque a la planta en la económica cocina a leña, para luego ensillar su flete y partir a otear los animalitos.
rolandomoro 473 4/2/2018 09:56:00
La rutina de campo se cumplía día tras día en aquel tiempo de paz y felicidad. Por las tardes acostumbraba a dirigirse hasta el cercano río, luego de atravesar un montecito abigarrado, el cual trasponía por la picada chica que abrió su abuelo en otros tiempos. Allí buscaba alguna fruta de Tala o caracoles, con las cuales cebaba el pequeño anzuelo a la espera de tarariras o moncholitos que abundaban en el pequeño curso de aguas limpias, cubiertos solo en parte por camalotes. En verano solía bañarse en su curso arrojándose de una enorme rama caída de Francisco Álvarez seco.
rolandomoro 473 4/2/2018 09:56:55
Luego de la cena, abuela, arrancaba contando del Señor de la Muerte. Su relato siempre impactante, no permitían luego conciliar el sueño y ella debía tomar su mano para que duerma.
Una tranquila tarde esperaba sedal en mano que mordiese alguna tararíra el anzuelo, cuando siente a sus espaldas un ruido “raro”, extraño, al girar para observar que se trataba, se encuentra con el personaje del que tanto le hablaba su abuela, aterrorizándose…. ¡¡Tiene un enorme sombrero de paja y sus ojos destellan un color rojo!!
rolandomoro 473 4/2/2018 09:57:47
-El te mira fijamente quitándote el alma, te viene a buscar y luego se va con ella….
rolandomoro 473 4/2/2018 09:58:19
Petrificado solo pudo balbucear…. ¿Me vienes a buscar?
-No, no es a ti, viene por él dijo, indicando un hombre que se acercaba desde la picada hacia el río.
-¿Me vas a avisar antes de hacerlo? Agregó
-¡¡Lo haré!!...Dijo
Olvidando sus aparejos de pesca corrió a refugiarme detrás de un gran árbol, desde donde pudo ver cómo sin gritos ni violencia, el señor de la muerte se llevaba el alma de aquel a quien le había llegado su hora, cuyo cuerpo inerte quedó a la vera de aquel arroyo.
rolandomoro 473 4/2/2018 09:58:58
Desesperado corrió donde su abuela y abuelo, quienes al saber lo ocurrido, se persignaron y elevaron una oración al Señor.
Luego de aquel acontecimiento ya no regresó más a la vera del arroyo y los años se fueron agolpando. Primero fue el abuelo quien cerró sus ojos para siempre, dejando a la abuela y a él solos. Tres años después fue Dionisia la que partió a reunirse con el abuelo
rolandomoro 473 4/2/2018 09:59:36
Sin ellos y su protección, fue OCTAVIO quien muñido de una pequeña maleta, rumbeó a los cardinales que ordenase la vida a ganarse el sustento.
En el sur fue domador, arreador. Más al sur albañil, fletero y estibador.
Cayó desde un andamio rompiéndose varias costillas y lesionando su columna vertebral….¡¡Se salvó de casualidad dijeron en el hospital!!
rolandomoro 473 4/2/2018 10:00:16
Los riñones lo tuvieron a mal traer por piedras…. ¡¡Come mucha carne roja dijeron los médicos!!
Se caso y tuvo cuatro hijos, dos varones y dos chancletas que le dieron cinco nietos.
rolandomoro 473 4/2/2018 10:00:53
Los años fueron pasando y la memoria enflaqueció casi de golpe, olvidando aspectos centrales de su vida pasada, pero lleno de nostalgias por el “otro” tiempo, aquel de cuando se sentía un gran cacique frente a las gallinas de la abuela.
Cierto día apoyándose en un bastón volvió para llevar unos ramos de flores a las tumbas de aquellos que velaron su infancia.
rolandomoro 473 4/2/2018 10:01:36
-¿Te acordás abuela de los relatos que me contabas?
-¿Te acordás abuelo de tus árboles?
Lentamente fue acercándome al viejo cauce de las tararíras y moncholos. Observando se encontraba aquel antiguo arroyo de infancia, cuando de pronto un ruido “raro”, extraño a sus espaldas hiso que se volviese y allí estaba.
rolandomoro 473 4/2/2018 10:02:12
¡¡Era el Señor de la Muerte!!
rolandomoro 473 4/2/2018 10:02:39
Dijiste que me avisarías antes de buscarme…… ¿A quién buscas?
-¡¡A ti!!………. ¿Como que no te avisé?
-¿Recuerdas cuando caíste de aquel caballo, recuerdas del andamio, recuerdas de los riñones, recuerdas de tu rodilla?
rolandomoro 473 4/2/2018 10:03:13
- Tienes el pelo blanco, los bigotes- antes poblados- casi no se notan, debes apoyarte en un bastón, tu presión casi inmanejable…….. ¿Cómo que no te avisé?, cada uno de ellos fue un aviso que vendría.
rolandomoro 473 4/2/2018 10:03:57
-DICIENDO ESTO LO MIRÓ FIJAMENTE CON SUS OJOS ROJOS, LLEVANDOSE SU ALMA-
Roberto A. Améndola 309 11/3/2018 17:18:14
Hola, Rolando:
Con retraso leo "EL AVISO", un cuento magnífico.
Excelente en la historia que lo constituye, en la presencia y el manejo de figuras mitológicas, en el clima y el idioma que lo relata.
Un cuento inteligente y hermoso por su estructura y por su idea.
Muchas gracias, Roberto.
COCO DEL ABASTO 1206 12/3/2018 10:30:55
ROLO
Fue y es más fuerte que lo imaginado mi pregunta sin respuesta...

Qué habrá sido de las vidas de Mariana, Alberto y José Claudio después que solicitó: “No, querida. Hoy quiero tomar en el pocillo rojo.”
Chau

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