Homenaje a César Tiempo

 

Por el Académico de Número don Marcelo Héctor Oliveri

Tal como lo vengo haciendo en las últimas sesiones académicas, hoy voy a hablar de la trayectoria en el cine argentino de César Tiempo. No es casualidad que me refiera a él. Justamente el 24 de octubre se cumplieron 13 años de su partida.

Se desempeñó como guionista en 25 películas. Fue un poco el guionista exclusivo de Carlos Hugo Christensen, de hecho le guionó 11 filmes. Ellos son: Safo, historia de una pasión (1943); La pequeña señora de Pérez (1944); Las 6 suegras de Barbazul (1945); La señora de Pérez se divorcia (1945); El canto del cisne (1945); Adán y la serpiente (1946); El ángel desnudo (1946); Los verdes paraísos (1947); Con el diablo en el cuerpo (1947); La muerte camina en la lluvia (1948) y Los Pulpos (1948).

Paralelamente a los guiones de las películas de Christensen también hizo los de: Se rematan ilusiones, film de Mario Lugones rodado en 1944, El hombre que amé, de 1947 bajo la dirección de Alberto de Zavalía, Al marido hay que seguirlo (1948) de Augusto César Vatteone y Pasaporte a Río, también de 1948 y dirigida por Daniel Tinayre.

En el año 1949 lo convoca el director Antonio Ber Ciani para que le escriba el guión del film Otra cosa es con guitarra.

Durante la década del 50 escribió: El muerto es un vivo, película que dirigió Yago Blass, Paraíso robado (1952) de José Arturo Pimentel, Donde comienzan los pantanos (1952), de Ber Ciani.

En 1955 escribió dos guiones para dos películas que casualmente quedaron inconclusas: Misión en Buenos Aires, de Ricardo Gazcón y La Novia de Alberto D' Aversa. Ese fue un momento de gran crisis en el cine argentino, cuando a los directores se les hizo difícil incluso conseguir el celuloide para filmar.

Retomaría recién en 1961 y de la mano de Hugo del Carril que lo convocó para escribir el guión de Amorina, sobre obra de Eduardo Borrás.

Además hizo una aparición como actor en la película de Hugo llamada Esta tierra es mía, de 1961.

Finalizando los 60, su amigo y colaborador de muchos guiones Julio Porter lo convocó para escribir el de la comedia Deliciosamente amoral. Finalmente Enrique Carreras en 1975 lo llamó para que junto a Ulyses Petit de Murat adapten el libro de Las Procesadas. Luego la dupla es convocada nuevamente por Carreras para el guión de No hay que aflojarle a la vida, película de Palito Ortega. Curiosamente de todos los filmes filmados por Palito Ortega, no lo digo yo, lo dijo la crítica especializada en su momento, es una de las mejores del tucumano.

Queda en el tintero Martín Pescador (biografía de un ilustre desconocido) de Antonio Ber Ciani que se filmó promediando la década del 40 y se estrenó luego de muchos años en salas alejadas del circuito comercial.

César Tiempo fue un trabajador incansable, prueba de ello es todo lo que escribió para el cine. Algunos guiones en solitario y otros en compañía de Julio Porter, Arturo Cerretani, Oscar Magdalena, Carlos Hugo Christensen, Abel Santa Cruz, Salvador Valverde Calvo, Daniel Tinayre, Luis Saslavsky, entre otros.
Tiempo entre otras cosas militó en el famoso Grupo de Boedo y el 24 de febrero de 1964 aceptó ser Académico de Número. Ocupó el sillón Dante A. Linyera.