Néstor Cordero presentó su último libro en Buenos Aires

 

Por el Académico de Número don Oscar Conde

El pasado viernes 16 de septiembre, a las 19 hs. he tenido el honor de ser uno de los presentadores del libro Siendo, se es. La tesis de Parménides, cuyo autor es el Dr. Néstor Luis Cordero, miembro correspondiente en Francia de nuestra Academia Porteña del Lunfardo.

El evento se realizó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y participaron de él, además del autor de paso por Buenos Aires y de quien esto escribe, la Dra. Claudia Mársico y el Lic. Lucas Soares, ambos profesores de la Facultad en la materia Filosofía Antigua.

Cualquiera que haya transitado, aunque sea mínimamente, el estudio de la filosofía antigua en los claustros académicos europeos o americanos sin duda ha oído hablar del Dr. Néstor Luis Cordero. Casi huelga decir que el profesor Cordero es uno de los mayores especialistas del mundo si no el mayor en Parménides y es también uno de los grandes profesores universitarios que la Argentina ha sabido con ingrata pericia desparramar por el mundo. En Francia, donde vive hace algo más de un cuarto de siglo, el Dr. Cordero es profesor titular de Filosofía Antigua en la Universidad de Rennes 1, y ha dictado seminarios de doctorado en la Sorbona (París IV) y otras universidades europeas, así como también en la Universidad de Buenos Aires.

Siendo, se es. La tesis de Parménides representa una síntesis brillante de más de treinta años dedicados al estudio de la filosofía parmenídea. Como es bien sabido, dentro de los filósofos presocráticos, la figura de Parménides sobresale por haber sido éste el primero que se sirvió aunque sea de un modo elemental de los principios de la lógica y, al mismo tiempo, haber sido el primero del que tenemos noticia que enfocó su interés en la metafísica.

Con la paciencia y el talento de un verdadero filólogo, cosa de la que muy pocos estudiosos argentinos pueden jactarse, realizó una revisión de la tradición manuscrita de las citas del Poema de Parménides, y corrigió así varios errores que se venían repitiendo una y otra vez a partir de la edición canónica de Diels, algunos de los cuales propiciaban lecturas e interpretaciones de la filosofía del eléata, que ahora lo sabemos estaban erradas. A partir de este trabajo minucioso, Cordero ofrece una interpretación de la obra que conjuga la sencillez y la profundidad que sólo saben tener los grandes maestros.