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Por el Amigo Medalla de
Plata, don Marcos Blum
2 de julio de 1977. En la sesión
Académica celebrada ese día, dijo
entre otros conceptos el Académico de Número
don Ricardo M. LLANES. "
El orillero
aproximado al negro descendiente de los últimos
afro-porteños aquí aclimatados y
el compadre engendrador del compadrito, integran
en el Buenos Aires de 1900, los cuatro capítulos
que requiere con sus matices auténticos,
el alma del arrabal; ya que su historia cierta
no podría escribirse en faltándole
uno solo de estos personajes. En el suburbio hoy
entreverado con las turbonadas polvorosas de lo
desaparecido, y cuyas estampas cromáticas
admiramos en la edición príncipe
de nuestra memoria, tales figuras componían
la cuaternidad del hombraje en sus diversas situaciones
de vida pobretona, pero honesta hasta donde lo
permitía el hambre, esa mueca ridícula
y amarga de la necesidad. Y yo quiero hoy rendirle
el homenaje del recuerdo a la imagen aquella del
orillero, flor de presencia en filo amenazante,
porque sin aceptar sus posturas, no me es posible
desconocer el concurso decorativo que prestaba
para el aguafuerte pintón del arrabal".
28 de julio de 1972.
El Académico de Número don Enrique
R. del VALLE, en conferencia dictada durante el
décimo ciclo cultural de nuestra Academia,
dice entre otras consideraciones: "
Es
claro que para determinar las correspondencias
lingüísticas de las voces jergales,
como de cualesquiera otras, hay que tener en cuenta
que pueden provenir de una fuente común,
como puede ser el español vulgar, la germanía
y el caló, o de voces de procedencia extranjera:
italianas, francesas o inglesas. Habría
que tener en cuenta exclusivamente la difusión
de los neologismos, las creaciones primitivas
particulares y elementos de evolución propios
del español -argentino, para poder sacar
conclusiones de tipo doctrinario.
Habría que centralizar el estudio en los
cambios de significado, para lo cual es preciso
tener en cuenta el carácter discontinuo
de la transmisión del lenguaje, como ser
el uso constante o efímero de algunas voces
por las distintas etapas generacionales, los desajustes
propios del oyente frente a voces arcaicas o nuevas
y otros cambios procedentes de condiciones estrictamente
lingüísticas, como así también
los frecuentes cambios de sentido por evolución
del propio objeto o institución a que se
aplican, pues no es lo mismo el significado de
la pluma de ave que la estilográfica y
la participación que tienen en los cambios
semánticos los grupos sociales (jergas
de los oficios y las profesiones), la comunicación
con otras lenguas, las metáforas: limpiar
significa en germanía 'robar'. En lunfardo
contamos con treinta y un sinónimos para
designar la cabeza, derivados semánticos
producidos por metaforización
".
31 de julio de 1970.
Parte del discurso pronunciado por el Académico
de Número Luis Alfredo SCIUTTO, titular
del sillón "FÉLIX LIMA",
al incorporarse solemnemente a la ACADEMIA PORTEÑA
DEL LUNFARDO: "
Hace 40 años
era herejía idiomática el lenguaje
de la calle, las voces costumbristas o lunfardas
del lunfa de la gente sencilla. Poco a poco, curándose
del afrancesamiento que envenenó durante
un siglo los cenáculos literarios, los
escritores y los artistas fueron animándose
a la aproximación primero, y al contacto
llano y directo después. Hoy, a nadie le
repugna. Al contrario, se pagan de ser evolucionados,
decorándose con el empleo de giros de la
parla popular, mezclando los modismos de la calle,
las palabras menos ásperas del lunfardo
cuya riqueza expresiva es motivo de asombro, y
esa conquista es una forma de triunfo del espíritu
nacional, porque es camino para encontrarnos a
nosotros mismos, de amar y de ahondar en lo nuestro,
en lo vivo de la sangre y el hueso
".
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