Carmencita Calderón

 

Carmencita Calderón, próxima ya a los 100 años de vida, a quien Gobello con feliz acierto llamó otrora La piba sin tiempo, tiene ya en el Patio de las Columnas la escultura que la representa bailando con El Cachafaz. El homenaje se concretó el 15 de octubre, cuando la distinguida escultora Amneris Fosatti entregó a la Academia, en carácter de donación, su bello trabajo plasmado en grana de ónix.

Carmencita se hizo presente en la Academia, acompañada por su asistente y por la señora Marta de Gobello. La aguardaba el presidente de la institución, el académico decano doctor Luis Alposta, los académicos numerarios León Benarós, Ben Molar, Aníbal Claisse, Oscar del Priore, Aníbal Lomba y Marcelo Héctor Oliveri, los Amigos (Medalla de Plata) Luis Zorz y Ángel Arrigoni y un público numeroso que colmaba el salón Nicolás Olivari.
Abierto el acto, el presidente se refirió a la personalidad de la agasajada y enseguida el señor Alposta ofreció una conmovedora evocación de los días cuando, hace más de tres décadas, Carmen y su compañero de baile que entonces era Juan Averna, recibieron sus respectivas Medallas de Plata que los acreeditaba como amigos muy queridos de la Academia. Concluida sus palabras, la señora Marta Gobello, acompañada al piano por la concertista Julia Alma, interpretó el tango La Piba sin Tiempo, que tiene letra de José Gobello y música de José Felice.

Carmencita agradeció conmovida el homenaje y recitó, con memoria fresca y voz entera, los versos de las conocidas estrofas de Enrique Maroni, que dicen: "Tango que me hiciste mal y que sin embargo quiero". El acto concluyó en medio de una emoción que no tenía reparo en expresarse.