Una trinchera de defensa de la cultura nacional y popular la:
Casa-museo "Pajarito Velarde"

 

por el Académico de Número, don Norberto Pagano

Quien visite la ciudad de Salta no puede ni debe obviar una visita a la que fuera casa de "Pajarito Velarde" de quien el poeta lugareño José Ríos dijera:

Caballero de Salta, gentil
"Pajarito Velarde" jovial
por señorial y galante
te vengo a cantar y en el compás de esta zamba
un poco de mi alma
te quiero dejar.

Un folleto que se puede llevar el visitante lo define como "consumado bohemio" y "el mejor y mayor anfitrión".

Guillermo Velarde Mors, el hombre que supo granjearse la simpatía de tanta y tanta gente al punto que Humberto Paterson y Julio Díaz Villalba le dedicaron el tango "Pueyrredón 106", había nacido en Salta el 8 de diciembre de 1896. Recibido de bachiller bajó a Buenos Aires donde intentó seguir estudios universitarios que no concluyó. Al regresar a Salta en 1922 por motivos particulares, llevaba sin embargo bajo el brazo y no sin orgullo, un diploma que lo distinguía como "Bailarín de tango".

Alrededor de 1930 se domicilia en la casa en la que viviría hasta su desaparición en la calle Pueyrredón 106. La casa era ya muy antigua en ese momento. Se compone de una sola pero espaciosa sala-dormitorio y un baño. Allí comenzará a poblarla de recuerdos insólitos y objetos valiosos como distintas armas, vasos fálicos de manufactura pre-colombina, frutos exóticos y libros raros.
Posee una biblioteca y una colección de 1498 discos de pasta de los cuales 295 son grabaciones de Carlos Gardel. Siendo tan pequeña la casa, llevaría sin embargo mucho tiempo hacer el inventario de lo que ella guarda.

La esquina de Pueyrredón 106 fue domicilio obligado de todo nochero salteño y una verdadera trinchera del tango y del folklore. Por allí pasaron Falú, el Cuchi Leguizamón, Manuel Castilla, César Perdiguero, los Fronterizos, Ariel Ramírez, los Dávalos sin faltar ninguno, Fernando Ochoa y casi se "aquerencia" don Ata, que vivió en ella durante dos meses. También la visitaron Pedroni y Conrado Nalé Roxlo entre muchísimos otros.

Pajarito Velarde fue encontrado muerto en su lujosa cama en una mañana de 1965. Tenía un libro de poemas en sus manos. El diario El Tribuno tomó bajo su custodia la casa y la convirtió en el Museo que hoy se puede visitar.

Un detalle más para agregar. La casa fue visitada por Carlos Gardel en la única gira que hizo por el noroeste. Allí quedó como un recuerdo de su paso, un sombrero que el cantor le obsequió a Velarde. Documento del mismo es una vieja foto en la que se ve a don Carlos con ese mismo sombrero y que hoy se muestra impecable sobre un mueble, casi…como en un altar!

Sí, esa casa fue y es una trinchera entrañable del canto y la música argentina.