Aquí he venido a cantar, aunque me sobran motivos para ponerme a llorar. Disculpen el sentimiento que a veces suelo aflojar, pero es cosa del momento que en esta vida no hay tiempo de desahogar un pesar y yo no debo olvidar, que aunque me acose un tormento, aquí he venido a cantar.
Esta es mi vida, cantar como el pájaro en la rama. Pero el pájaro no canta, cuando no quiere o se calla si lo acosa un malestar. Esta es mi vida, cantar, y el que cantando trabaja, aunque el alma se le parta por un pesar, debe cantar nomás.
Aquí he venido a cantar, aunque por muchas razones estoy queriendo llorar. Yo se muy bien que no tengo derecho a importunar, confesando sufrimientos. Así que ruego silencio que mi canción va a empezar, pues yo no debo olvidar, que aunque me muera por dentro, aquí he venido a cantar. |