Si no me despides con un beso de tristeza he de llorar. Así ha de ser. Mi dulce bien. Y con tu beso no lloraré jamás.
Damelo, damelo, por favor, quiero ver si en verdad me querés. Yo me voy, ¡oh mujer de mi amor! y no quieras que sufra por vos. Ya me voy, es mejor no pensar. Y me iré si tu beso, mujer. Es seguro que habrás de llorar porque sé que sabrás amar.
Despídeme sólo con un beso y contento me verás. Quiero volver. Te quiero bien, y a mi regreso me casaré, quizá. |