| Noviecita santa |
| Tango 1926 |
|
Música:
César Petrone
|
|
Letra:
César Petrone
|
Divina fue aquella noviecita, divino fue el amor que me inspirara toda mi vida he de venerarla por lo santa que ella fue... Latente está aún en mi recuerdo la angustia cruel de su desesperanza cuando, al partir, llorando me entregó su última esquelita en la que así me habló:
“Mío: quiero evitarte el sufrimiento que más tarde provocaría con mi mal... debo sacrificar el dulce afán de tanto amarte como lo pude esta vez. Mío, la ley atávica del mal que me condena en lo fatal se ha de cumplir... busca el sano amor de otra mujer y olvida en él este dolor que por miedo te causé.
Así se fue mi noviecita santa, la diosa niña de mis caros sueños, la de la imagen pálida y divina buena y tierna sin igual... Latente está aún en mi recuerdo la angustia cruel de su desesperanza cuando, al partir, llorando me entregó su última esquelita en la que así me habló: |
|
|
|
|
|
|
|
|
|