Oh... Señor... ¡Perdóname!... Mi pecado fue tan sólo un loco amor... Si es febril pasión lo que arde hasta inflamrse en mi oración,
¡abrásame al fuego de ese ardor!... ¡Déjame muriéndome de amor vivir!... ¡O, si es sufrir amar, amar hasta morir!... Oh... Señor... ¡Perdóname!... Si mi pecado fue, Señor, tan sólo un loco amor. |