![]() |
por Horacio
Loriente
|
||||||||||||||
Cantor.
(25 de febrero de 1887 - 30 de abril de 1960) Nombre completo: José Francisco Razzano |
||||||||||||||
José Francisco Razzano nació en Montevideo
(capital de la República Oriental del Uruguay), a pocos pasos
de la Plaza Independencia, en una casa de la calle Policía Vieja
N° 14, el 25 de febrero de 1887. Dos años apenas tenía
cuando ante la desaparición de su padre, su madre se traslada
a Buenos Aires, barrio de Balvanera (en aquel entonces arrabal, hoy
integrado a la zona céntrica).
Cantorcito aficionado, una nota gráfica del
libro "Vida de Carlos Gardel contada por José Razzano" lo ubica
en la Compañía Dramática Nacional encabezada por
Adriana Cornaro en 1903 como cantor criollo. En la obra "Justicia Humana"
de Agustín Fontanella encarna como actor el personaje "Juancho"
y en un intervalo de la obra realiza una payada de contrapunto con Damián
Méndez de la obra "Calandria" de Martiniano Leguizamón.
Forma parte por entonces del centro gauchesco "Los Pampeanos" como antes
lo había hecho con "El Pacará".
Su fama de buen cantor motiva su primer contrato para
grabar discos en la empresa "Víctor" entre 1911 y 1912. Son diez
temas criollos, el primero de ellos "La china fiera" que entona a dúo
con Francisco Martino.
Un par de años después registra su voz en los discos de
marca "Era".
Viene luego la etapa de su conjunción artística
con Francisco Martino,
Carlos Gardel y Saúl
Salinas, de la cual decantaría el famoso dúo Gardel-Razzano.
Brindaba José Razzano una espléndida
voz de tenor, de perfecta afinación, que amalgamaba perfectamente
con el registro de Gardel. Decía
don José Di Clemente con absoluta seguridad que Gardel-Razzano
eran formidables. En sus presentaciones personales y que los discos
jamás reflejaron, con la precariedad de grabación de entonces
el verdadero valor de sus interpretaciones. Al comienzo de su labor
fonográfica, iniciada en mayo de 1917 figuraban como autores
de casi todas las canciones, detalle no del todo veraz. Puede asegurarse
sí, que "A mi morocha" que canta Razzano a sola voz
en el disco 18.001 era de su autoría exclusiva, dedicado a doña
Cristina Chirinícola, su ejemplar esposa.
El triunfo y la popularidad de Gardel-Razzano no conoce
límites. Trabajan intensamente. Viajan a Uruguay, Brasil, Chile
y España hasta que, al llegar 1925, Razzano, con su garganta
seriamente afectada deja de cantar.
Sigue su labor realizando una suerte de secretaría
particular y representación de su compañero y amigo y
colaborando con él en la selección del repertorio.
Alrededor de 1928, José Razzano intenta volver
a su actividad artística. Refería don Humberto Giampietro,
compositor y pianista uruguayo, que «Razzano estudió canto
con la profesora Josefina Hols de Schusselin.» Así volvió
al disco, cantando el tango "Zaraza"
y varias canciones criollas. La voz era estudiada pero distinta y esas
placas no tuvieron mayor repercusión. Quedarían para la
historia, eso sí, dos postreras grabaciones del dúo Gardel-Razzano
del 31 de diciembre de 1929: "Claveles
mendocinos" y "Serrana
impía".
En 1931 y 1932, José Razzano realiza unas pruebas
de grabación que serían las últimas. Y así
llegamos a esa etapa triste del distanciamiento de Gardel con Razzano
al que contribuyó al margen de sus motivos la insidia y los chismes
intencionados.
Por muchos años José Razzano fue representante
artístico del gran cantor argentino Charlo
y luego fue infaltable concurrente a la reunión de amigos del
ambiente, entre los cuales se encontraban Aníbal
Troilo, Cátulo Castillo y el
cantor Antonio Maida.
De 1932 es su tango "Ponchito de vicuña",
tema grabado por la orquesta de Francisco Canaro
que aún permanece inédito y a partir de la década
del 40 de su autoría se conocen "Soy un porteño",
milonga con versos de Celedonio Flores,
luego "Café
de Los Angelitos", "Tres, seis, diez",
"Camino
del Tucumán" y "Diez
años pasan", todos tangos con Cátulo
Castillo, la milonga "Compadre qué le va a hacer",
segundo premio del género en el Concurso de música popular
de SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores) en 1951, en
colaboración con Aníbal Troilo
y "Valsecito de patio", con Cátulo
Castillo.
El compositor José Cimarro le dedica en 1953
el tango "Pepe (A José Razzano)", que figura en el
repertorio grabado de la orquesta de Alfredo Attadía.
Consideramos, finalmente, que la presencia de Razzano
junto a Gardel, representó una imagen del orden, de una calidez
de hogar que brindó generosamente a su amigo, contribuyendo a
su carrera artística con sus consejos y sus intervenciones en
la elección de los lugares de actuación. Pese a sus desavenencias
personales, se le oyó decir a Gardel en su última gira
por Venezuela y Colombia al tener que presentarse en un lugar muy abierto:
«Pepe no hubiera permitido que yo actuara aquí.»
José Razzano falleció en Buenos Aires
el 30 de abril de 1960. Su casa de la calle Bonorino sigue siendo un
lugar de nostalgia y recuerdo en la devoción de su hija, Cristina
Razzano de Airoldi, que mucho queremos los uruguayos.
Originalmente publicado en el libro "Ochenta notas de Tango. Perfiles Biográficos", Ediciones de La Plaza, Montevideo 1998. Auspiciado por la Academia de Tango del Uruguay. |
||||||||||||||