Anda el siglo veintiuno recopando la parada, y a mi vida complicada no le basta una función.
Si lo bueno dura poco, bajaré la acelerada que si sigo así embalada, batirán mi defunción.
Por más que te apurés, me digo siempre, el curso del bolonqui no se altera; no hay vento que asegure primavera si adentro algún invierno te cachó.
Hoy cuesta remangarse el optimismo en medio de este bardo a la galera, será mejor meterle a la primera, sacar la marcha atrás que se instaló.
Porque el tiempo no perdona, es mejor filosofía rescatarle a cada día una dosis de ilusión, para armar con huella firme un jardín sin fulería, darle curso a la alegría y escaparse del bajón. |