Los años y las penas blanquearon mis cabellos. Tus cartas, tus mentiras me han hecho avejentar. ¡No sabes cuantas noches por tus ojazos bellos me vieron las estrellas reír y sollozar! Cartitas perfumadas, entre sus letras presos están mi amor ardiente, mi herido corazón, y el alma que dejaba pendiendo de mis besos cuando ni me soñaba tu impúdica traición.
Cartas de amor... mentiras viejas que solo dejan sombra y dolor. ¡Cartas de amor que tanto ansiaba cuando lloraba mi corazón!... Ellas trajeron esos días dulce alegría... Luego... dolor... Cartas de amor... ¡Tú me mentías cuando era mía tu boca en flor!...
Comprendo un poco tarde que todo era falsía; tus besos, tus palabras... ¡tus cartas de pasión! Yo te soñaba buena sin ver que te reías cuando el dolor sangraba mi pobre corazón. Y ahora que la vida me brinda un desengaño, ahora que se ha muerto mi cándida ilusión, tal vez porque aún te quiero, perdono tus engaños y dejo que agonice mi lírica pasión. |