Mi tango es tan viril milongón y cayenguero ritmo amasado con brío por todo el plano sombrío donde pelearan los malevos. Mis notas son notas graves parecidas a la pena pero tienen esa garra rumeada en una guitarra la más compadre y porteña.
Mi tango es aquel misterio que una bordona lo expande desde el Plata basta los Andes arpegiando mi canción. Llevando virilidades de los suburbios y el hampa mezclao con cardos y pampa on guitarra y bandoneón.
Mi tango está en el farol que ilumina la cortada en los terrenos baldíos donde terminan los líos. A tajos y puñaladas están mis notas sonoras en el órgano ambulante donde vibra una milonga bien cayenguera y mistonga tocándola un inmigrante.
Mi tango está en el zumbido que lanza el viento Pampero perfumando los aleros de colores de arrebol. Trayendo en sus convulsiones aromas de los cardales poblando los arrabales con pureza igual que el sol. |